Febrero 24 2022

Querida familia, rara vez comparto mi historia personal, pero cuando lo hago es porque sé que puede servirles para entender su propio proceso y en esta ocasión es para que no pierdan la fe y sigan confiando en que hay un plan divino detrás de todo esto. Como ya saben la mayoría de ustedes, mi propio proceso inició la madrugada del 22 de marzo del 2017 (del 8 de agosto del 2016 al 21/22 de marzo del 2017 hubo una alineación colectiva por eso hice referencia a esas fechas en la publicación anterior) a las 2:22 am cuando desperté de un sueño en el que veía a una persona -que nunca había visto- y a la que le decía: “sabía que tarde o temprano iba a encontrarme contigo”. Ella estaba sentada en una mesa en la parte exterior de una cafetería-restaurante hablando con otra mujer a quien tampoco reconocí porque sólo pude verla de espaldas, era alrededor del mediodía y yo estaba muy consciente de todos los detalles que podía ver. Ella me contestaba “me too” (yo también) y eso provocó que en el “sueño” me volviera consciente de que no era un sueño como cualquier otro porque me había contestado en inglés. Empezaba a caminar por la calle preguntándome “¿dónde estoy?” y dos o tres cuadras después llegaba a la esquina de una avenida muy grande, miraba hacia ambos lados y en un edificio veía una bandera de Estados Unidos y yo misma me contestaba “es el centro de Los Ángeles” (nunca he estado en Los Ángeles, de hecho nunca he ido a EU). En ese momento desperté y todo me daba vueltas, mi corazón latía como si se fuera a salir y podía sentir dos latidos al mismo tiempo en lugar de uno solo; todo mi cuerpo temblaba y vibraba y pensé que era un ataque de pánico (tomen en cuenta que yo no sabía, ni entendía, nada de lo que sé y entiendo ahora casi 5 años después). Lo primero que hice fue agarrar el celular para ver la hora, eran las 2:22. 🪐🪐🪐

En algunos videos y otros textos que he compartido antes les he contado algunos detalles de esta historia y de cómo esa conexión me fue empujando a aprender cosas que nunca hubiera imaginado que pudieran ser reales. Tuve que encontrar la manera de sobrellevarlo sin terminar en un hospital psiquiátrico porque me parecía algo tan extraordinario y tan difícil de creer que más de un par de veces pensé que tenía un trastorno mental y que necesitaba ayuda profesional. No exagero, sí pensé al inicio que me estaba volviendo loca y que lo que yo tenía era una obsesión patológica con esa persona aunque no entendiera cómo había podido suceder porque ni siquiera sabía que existía antes de ese “sueño”. Fui un par de veces al siquiatra según yo para que me lo quitaran con algún medicamento porque sentía que estaba viviendo dos vidas al mismo tiempo, la de ella y la mía, y es que luego de intentar encontrar una explicación lógica a lo que estaba pasándome me había dado cuenta de que podía saber con anticipación lo que ella iba a hacer o decir (como si viviera en su mente) y también de que sentía lo que ella estaba sintiendo; muchas de mis experiencias pasadas adquirieron sentido y descubrí que varios de mis sueños recurrentes eran en realidad lugares y situaciones en los que ella había estado pero yo no. Además, empecé a tener sueños que luego resultaron ser “recuerdos” de su futuro (porque invariablemente se cumplen alrededor de un año después en su vida, no en la mía) y de que también estaba teniendo episodios de visión remota (ver durante algunos segundos lo que está sucediendo en otro lugar). 💖💜

En diciembre del 2021 (sí, 4 años y 9 meses después) y gracias a la otra mujer que estaba en ese sueño con ella y que es alguien a quien adoro y por quien también siento un amor incondicional fuera de este mundo (aunque diferente) pude confirmar que ese “sueño” que yo pensé siempre que las circunstancias del mismo -o sea la cafetería, la hora del día, la mesa en la calle porque el lugar era muy pequeño y el centro de Los Ángeles- eran simplemente un accidente, en realidad no lo eran porque eso sucedió exactamente así nada más que un año antes. No es la única confirmación que tengo, al menos tengo otras 3 que no están sujetas a mi interpretación y que no pude haber manipulado tampoco, pero todas han llegado en los últimos seis meses en gran parte gracias a esa otra persona. No puedo explicarles lo que significó para mí saber con certeza que yo no me había estado inventando toda esta historia y que a pesar de las dificultades que implica, la conexión es tan real como el hecho de que el Sol sale cada día. Cuando supe en diciembre que ese “sueño” no había sido de ninguna manera algo casual, creo que reí y lloré de alivio al menos dos días, a ratitos, más cuando recordaba todas las veces que, ya acorralada por la situación, lloraba de desesperación pensando que terminaría internada en algún hospital. Muchas veces quise correr, otras veces me entregué a lo que estaba sucediendo sin oponer resistencia, otras tantas pensé que todo era una fantasía mía y busqué todas las formas posibles de romper la conexión pero después de varios intentos inútiles (muy inútiles) entendí que no se puede romper algo que ni siquiera es de este mundo. Sin importar en dónde y cómo termine la historia (porque sigo sin tener comunicación con la persona en cuestión), lo único que puedo decirles es que es lo mejor que me ha pasado en la vida y que es un regalo del Universo vivir una experiencia como esta que me ha tocado vivir desde hace casi 5 años. No pierdan la fe, yo les aseguro que en algún momento tendrán la oportunidad de ver terminado el rompecabezas que han estado armando porque todo esto que a veces sobrepasa nuestro entendimiento humano es totalmente real, lo único que tenemos que hacer nosotros es poner atención a las señales y confiar en que los límites de lo “posible” son sólo una ilusión. 💫✨💫

~Alicia~💖💜

#Ascensión #QuintaDimensión

A %d blogueros les gusta esto: